El bondage ya no es un misterio gracias a 50 sombras de Grey.

Desde hace unos años las palabras bondage, sumisión o BDSM han entrado por la puerta grande del dormitorio de muchas personas. O mejor dicho, por la puerta, a secas, ya que no todos somos ricos multimillonarios cargados de misterio como el empresario al que le debemos este favor.

50 sombras de Grey ha sido el detonante que nos hacía falta. Una explosión de luz sobre una práctica antes marginal, calificada como tabú. Lo que antes era algo incorrecto, propio de gente de mal vivir, ahora se ha convertido en la fantasía de las parejas más recatadas. Prejuicios aparte, lo cierto es que esta práctica nunca ha dejado impasible a nadie. Por eso en Flamma queremos proporcionaros una pequeña guía para que todos aquellos que aún os cuesta decidiros.

En principio, el bondage es una pequeña parte de lo que nos han contado, el término correcto es BDSM, siglas de bondage, dominación, sumisión y masoquismo (sadomasoquismo). Existe mucha información sobre el tema, pero vamos a intentar centrarnos solo en la primera parte, porque de otra forma no acabaríamos nunca.

Como pequeño apunte cultural diremos que el término viene del inglés y como sustantivo equivale a esclavitud o servidumbre. Sin embargo, como práctica sexual se refiere al placer de atar o ser atado.

bondage cuerda

Beneficios para la salud sexual.

A pesar de que esta iniciativa ha sido calificada de peligrosa y dañina, lo cierto es que la realidad es muy diferente. Tratada con precaución y cierto sentido común puede ser muy beneficiosa para quienes quieren aportar erotismo y nuevas ideas a sus relaciones.

La presión de las cuerdas, el roce en nuestras zonas erógenas, y las sensaciones de sumisión/dominación que se experimentan contribuyen a mejorar los niveles de excitación. La sensación de peligro simbólico hace generar adrenalina y oxitocina, que contribuyen a generar placer, sexual y emocional.

También aumentan los niveles de confianza en una pareja tanto para el dominado como para el dominante. Crea un vínculo más completo en la relación. En resumen, fortalece la conexión emocional entre ambos.

Teniendo en cuenta la cantidad de parejas que padecen de monotonía en su relación, en Flamma queremos animaros a que investiguéis esta práctica. Llevándola a cabo con cuidado y respeto mutuo descubriréis los beneficios que aporta, a vuestras relaciones sexuales y a vuestra vida en general.

Vale, estoy decidido/a  a iniciarme en el bondage ¿Por dónde empiezo?

Lo primero que hay que decir es que el bondage puede ser practicado a muchos niveles de dificultad. Las sesiones más intentas requieren un conocimiento apropiado. Es fácil hacerse daño si no tienes experiencia e intentas excederte con ataduras o posiciones complicadas. Nuestro equipo te recomienda que para las primeras sesiones te olvides de usar ataduras en zonas sensibles.  Olvidaos de atar el cuello, pasar cuerdas por los genitales ni someter en posiciones poco naturales. Déjalo para cuando tengas más experiencia.

También te recomendamos que uses materiales delicados. Si bien hay un montón de opciones en lo que a cuerdas se refiere, es preferible que empieces con prendas de seda, poliéster, algodón o kits que ya vienen preparados para estas primeras sesiones.

Además podrás comprobar que algunos de ellos son increíblemente sensuales.

Otra opción muy socorrida son las esposas, para manos y tobillos. Seguro que encuentras mil formas de sacarles partido.

Lazos de amor – Happy Lola

Habla con tu pareja.

Quizás el punto más importante a tratar es este. Estás motivado/a, quieres iniciarte en una sesión con tu pareja, háblalo con ella. Los dos debéis estar de acuerdo y establecer pautas y límites. ¿Quién domina y quién es dominado? ¿Hasta dónde queréis llegar? ¿Qué es lo que más os excita? Son preguntas que hay que resolver. Siempre podéis ir explorando vuestros límites poco a poco. Pero es necesario establecer ciertas bases, para que la experiencia sea placentera y aporte todos aquellos beneficios de los que ya hemos hablado.

Sugerencias para una primera sesión.

Cuando estéis de acuerdo, es recomendable establecer una palabra clave para parar si alguno de los dos se siente incómodo. Los roles que se adquieren con esta práctica pueden dejar de lado palabras habituales como “no me gusta”, “me hace daño” o “estate quieto/a”. Por eso es bueno establecer una palabra que normalmente no se utilice durante la sesión. Echadle toda la imaginación que queráis. Una palabra significativa para vosotros aumentará la conexión emocional.

Dicho esto, las opciones que se nos presentan son muchas:

Atar pies y manos es una opción básica. Podéis usar ligas, vendas, esposas… preferiblemente suaves al tacto.

Vendar los ojos aumenta la sensación de misterio y sumisión. Las sensaciones serán más placenteras ya que os concentraréis en los demás sentidos. El tacto es fundamental, sentid las ataduras. Se trata de incentivar la sensación de inmovilización.

También podéis ataros a la cama, lo que normalmente deja al descubierto todo el cuerpo, manteniéndolo estirado. Así estarán a disposición del dominante las zonas erógenas del sumiso con bastante facilidad. Inmoviliza a la persona atada proporcionando comodidad, a la vez que expone todo su cuerpo de la forma más explícita.

En Flamma nos encanta esta opción ya que se sale hasta cierto punto de lo habitual, las esposas. Requiere de material que se puede utilizar con cierta frecuencia y en multitud de experiencias, con algunas ligas de pequeño tamaño es suficiente. Además, las ataduras son muy suaves y permiten cambiar de posición fácilmente cuando la situación lo exija.

Nuestro consejo a la hora de dar un paso más.

Para parejas más atrevidas, puede que lo que os hemos contado hasta ahora os parezca muy “light”. Una opción para aventurarse más en el bondage es la de atar las extremidades en torno el cuerpo. Existe tal cantidad de técnicas que tendríamos que plantearnos crear un nuevo blog solo para explicarlas. Sin embargo es recomendable que os informéis sobre nudos sencillos y posturas cómodas para avanzar un poco en esta estupenda práctica.

 

bondage    bondage 2    bondage 3

 

También podéis echar un vistazo a nuestra sección Fetish, donde encontraréis productos atractivos y emocionantes para dar los primeros pasos.

También nos encantaría conocer vuestras experiencias y ayudaros si tenéis más dudas al respecto. Comentad en nuestro blog y resolveremos vuestras dudas.