Muchas parejas sufren la monotonía.

Lunes, 8:00 am. Otra vez. Mientras te tomas el café, repasas mentalmente la lista de tareas diarias. Infinita. Te lo tomas con resignación ¿Qué otra opción hay? Te espera el trabajo, las tareas de la casa, compromisos, y todo lo que has dejado pendiente la semana anterior. Le faltan horas al día. Y piensas “Ojalá tuviera más tiempo para disfrutar con mi pareja”. Parece que cierta monotonía ha entrado en vuestras vidas.

Haces memoria “¿Cuándo fue la última vez que lo hicimos? Ha pasado más de una semana”. En ese momento te planteas si la monotonía y la falta de tiempo están haciendo mella en vuestra relación. Esas cosas antes no pasaban.

Y todo esto en los 10 minutos que te dura el café. No puede ser, hay que poner solución.

En Flamma sabemos que los comienzos siempre son mágicos, llenos de emoción y sexo por los rincones. Con el tiempo la relación se estabiliza y cierta monotonía entra por la puerta. Pese a ello, no podemos aceptar que las relaciones se vean cuestionadas por la escasez de encuentros sexuales. Por eso te proponemos unos pequeños trucos para reavivar la pasión. Formas de generar emoción e introducir novedades que despierten ese erotismo que había al principio.

Estrena lencería.

No te duermas en los laureles. No es lo mismo unos estrenar unos bóxers sexys o un conjunto provocador que aparecer con los calzoncillos roídos o aquellas bragas que llevan mil lavados de experiencia. Tanto si haces una compra para ti como si sorprendes a tu pareja con ropa íntima, tus relaciones te lo van a agradecer.

Sal del dormitorio.

Una escapadita romántica al campo, o incluso a la cocina, puede romper la monotonía y aumentar el deseo sexual. ¿Alguna vez lo habéis hecho al aire libre? Buscad un lugar romántico y poco transitado, sentaos tranquilamente a disfrutar del paisaje y de vuestra pareja, e insinuaos. Dejad que el momento os vaya dictando las pautas y disfrutad de una nueva experiencia, cargada de erotismo.

Pareja feliz en la playa

Haz realidad tus fantasías.

Seguro que tienes alguna idea que te gustaría poner en práctica con tu pareja pero nunca te has atrevido. ¿Qué mejor momento que este? Tal vez estés pensando en disfrazaros y adoptar personalidades diferentes, practicar sexo anal o atarlo/a y practicar bondage. Solo tienes que expresar aquello que te hace palpitar de emoción y poneros de acuerdo.

Introduce juguetes eróticos en tu relación.

¿Por qué no? Se trata de encontrar nuevas formas de introducir sensaciones. Disfrutar los estímulos de un pequeño vibrador durante la penetración puede suponer la diferencia entre lo cotidiano y un orgasmo de escándalo. Las opciones son variadas, ya sean para el placer femenino, el másculino o para estimularos a ambos a la vez. Seguro que encontráis el juguete perfecto para acompañar vuestras relaciones.

Prepara una cita sensual.

Vístete con tus mejores galas y saca a tu pareja a cenar. Busca un lugar romántico y disfrutad de una cena especial, como en vuestras primeras citas.

Añade un toque erótico. Prepara esa lencería de la que te hablábamos antes e insinúate con ella. Un comentario provocativo y, quizá, un ligero vistazo convencerán a tu pareja de que lo importante eres tú.

¿Y después de la cena? Nada de ir a casa, esta noche debe ser diferente.

¿Alguna vez habéis presenciado un espectáculo erótico? Es una estupenda forma de calentar motores y fomentar el deseo, para que al llegar a casa no podáis resistiros a disfrutar el uno del otro.