Todos hemos sido sujetavelas en alguna ocasión.

Si tienes menos de 30 años, serán pocas las ocasiones en las cuales te hayas visto solx en una cita con una pareja amiga, de sujetavelas, porque los grupos de amigos suelen ser grandes y aún no se han emparejado, al menos en su totalidad.

La cosa cambia bastante si tienes más de treinta y aún sigues solterx. Todos tus amigos han comenzado a formar sus familias o a tener sus parejas estables. Los fines de semana se traducen en una revisión completa de la agenda para ver quién puede quedar a tomar algo. Todo por no convertirlos en un estado permanente de chándal, sofá y manta.

Te empiezas a engañar con la excusa de que te apetece estar en casa, que el trabajo cansa mucho. Claro que sí ¡Dedicarte tiempo está genial! Si no fuera porque al rato te descubres haciendo la marmota en el sofá mientras curioseas las redes sociales de tus amigos

Si te has visto en este caso, habrás quedado en más de una ocasión con aquellos amigos que llamas “la parejita”. Esos buenos amigos que no tienen ningún reparo en mostrar su amor en tus narices, convirtiéndote en el mejor de los sujetavelas. En plan… ¡Que solx estoyyyy!

Aprende a disfrutar de tu soltería.

Pero no todo es malo. A mí también me ha pasado. Y probablemente a la parejita también, en algún momento. Por eso quiero darte unos consejillos llevarlo mejor.

En primer lugar, te diría que si te sientes mal por estar solo, deberías analizar tu situación con calma. Encontrar el equilibrio mental que te haga sentir bien contigo mismo. Has de saber, que si estamos solos es por algo. Bien no ha llegado a ti la persona adecuada o simplemente no es tu momento. No es la típica frase que te dicen tu amigos para consolarte, mientras llevan el carricoche de su bebé, con su vida perfecta encaminada y pletórica, es así.

Aún no has conocido a nadie que con quien quieras compartir tu vida, tu espacio y tu tiempo, y que a su vez esa persona quiera compartirlos contigo. No pasa nada. Se consciente de que la vida da muchas vueltas y tal vez algún día todo llegue. De momento céntrate, lo importante eres tú. No dejes la vida pasar buscando algo con demasiado ahínco.

Y estarás pensando… Sí, pero mientras tanto qué hago.

La respuesta es sencilla: Lo que siempre has querido hacer. No seas conformista. En ese ejercicio de introspección del que te hablaba seguro que descubres cosas que te apetece hacer. No es necesario contar con tus amigos de toda la vida para ello. Es más, seguro que si te liberas de esa necesidad, descubrirás cosas que jamás hubieras hecho con ellos, y que realmente te interesan.

¿Viajar? A todos nos gusta, ¿Pero cuantas veces has conseguido ponerte de acuerdo con tus amistades? Viaja solx. Atrévete. Nadie te va a mirar raro, aunque te lo parezca. Seguro que incluso a la parejita le da algo de envidia.

Las opciones son muchas. Desde apuntarte al gimnasio hasta realizar obras de trabajo social. Todo te aportará algo. Salvo el sofá, que seguirá ahí cuando vuelvas de tus actividades favoritas.

Lo importante es encontrar el equilibrio, salir de casa, socializar, pero también hay momentos para la intimidad, para quedarte en casa y disfrutar, para eso también tenemos opciones.

Con esto conseguirás consigas despejarte, lo verás todo de otro color. A mí me funcionó. Trabajando en ti mismx crecerás y olvidarás ese vacío. Es mucho más fácil estar abierto a conocer gente de verdad y de manera profunda cuando has llegado a ese equilibrio.

Superada esta fase, volvemos al hipotético caso de salir con la parejita. Porque nadie ha dicho que tengamos que dejarlos de lado.

Seguro que si sales con ellos es porque hay confianza. Nadie elije ir de sujetavelas si no la hay. Confianza para no sentirte incómodx, para no generar silencios incómodos y para llamarles la atención si se vuelven demasiado empalagosos. Tomárselo con humor es el mejor de los consejos.

E intenta disfrutar del momento de quedar con tus dos amigos, charla con ellos. Disfruta del momento, que de eso se trata. Acostúmbrate a que la vida cambia y que ellos son felices; debes sentirte afortunado de que te hagan participe de su amor.

Espero que el artículo os ayude y si tenéis alguna experiencia que compartir o consejo que aportar, no dudéis en comentar.